La clásica imagen de la justicia como mujer que sostiene una balanza con los ojos vendados y sostiene una espada para descargar el justo golpe hacia el lado en el que se incline la balanza, ha sufrido algunos cambios a los ojos de ciertos artistas antiguos y modernos.
Este cuadro del artista argentino Matías Tejeda se llama La Justicia Secuestrada. Precisamente nos muestra a una justicia atada a una silla mientras un hombre lascivo le ha robado la espada. Sigue con la venda en los ojos, pero no como una muestra de imparcialidad, sino de impotencia y vulnerabilidad. Al fondo un hombre plácidamente habla por teléfono ¿Será el delincuente que quedará impune?
Esta pintura cubista sobre la justicia muestra todas las características de las representaciones clásicas: espada, balanza, formas de mujer, etc. Pero todo alterado, no hay nada que recuerde a las solemnidades.
Los colores brillantes refuerzan la percepción de banalidad. No conozco el nombre de este pintor, sólo sé que es indonesio.
Esta pintura de Nozal es brutal: La justicia se ha quitado la venda y muestra la mirada cínica
y un seno desnudo como prostituta. Una pequeña balanza en una mano y una espada enorme y amenazante en la otra. Al fondo un billete de un dólar.
De la colombiana Débora Arango es esta pintura titulada Justicia. La mujer de senos sugerentes es tocada con lascivia por hombres. Todos tienen aspecto oscuro. El espacio es cerrado, ella está sometida.


